Viernes y Sábado de 9 AM. a 18 PM.
Autor: Museo de Arte sacro
Fecha: 24 de abril de 2026
El Museo de Arte Sacro Asunción, Paraguay revela la espiritualidad mestiza del Paraguay colonial.
La muestra permanente reúne esculturas religiosas talladas en madera por guaraníes entre los siglos XVII y XVIII.
Son obras anónimas, colectivas y profundamente creativas, que reinterpretan escenas bíblicas.
El conjunto fue reunido durante seis décadas por el coleccionista Nicolas Dario Latourrette Bo.
El Museo de Arte Sacro de Asunción revela el mestizaje espiritual de Paraguay con una exposición permanente de 97 piezas religiosas de madera talladas en los siglos XVII y XVIII por los guaraníes, un pueblo que llegó a considerarse verdaderamente cristiano al sentirse amparado por los sacerdotes católicos durante la colonización española.
La colección, expuesta en la casona de Villa Lina, fue reunida durante seis décadas por el mecenas Nicolás Latourrette Bo, uno de los mayores coleccionistas de arte del Paraguay.
Se trata de piezas de barroco hispano-guaraní elaboradas en talleres dentro de las Misiones Jesuíticas y en las ciudades de la Colonia por jóvenes guaraníes que reinterpretaron las imágenes y pasajes bíblicos, con el propósito de motivar a la oración y apoyar la evangelización.
"El guaraní se sentía un cristiano perfecto, se sentía amparado por esa religión y trabajaba con gusto para hacer esta obra que también siempre tuvo el criterio de una ofrenda a Dios"
Obras sencillas
Los religiosos constataron que los guaraníes eran talentosos para las tallas en madera y sus obras, aunque sencillas, "paradójicamente, tenían un buen mercado", ya que se requerían imágenes religiosas para la devoción como "disparadores, de oración".
Las obras "llegaban hasta Perú, llegaban hasta la capital del Virreinato, que era Buenos Aires, por la siguiente razón: al ser sencillas, sin oro, sin plata, entonces eran más accesibles para todos".
Además, se destacaban por su creatividad. "El guaraní no copió, sino que reinterpretó"
Por ejemplo, el museo exhibe dos versiones del llamado "Cristo a la Columna", que revelan miradas distintas del episodio de la flagelación con azotes de Jesús, pero que coinciden en usar símbolos y colores para reflejar su jerarquía.
FUENTE: Clarin.com