Iconografía de la Virgen

determinantes

Análisis de algunas obras del Museo de Arte Sacro Asunción, Paraguay

Las representaciones más antiguas de la Virgen están pintadas en las Catacumbas romanas de los Siglos II y III. Pero la Iglesia de Oriente conserva una tradición aún más antigua del lugar en la ciudad de Éfeso donde María fue a vivir después de Ascensión de Jesús.

Hasta allí fue San Lucas antes de escribir su Evangelio. Primero entrevistó a María y luego también pintó su retrato. Esa es la tradición que se fue desarrollando en Oriente en innumerables íconos de María. Pero en verdad, no conocemos el verdadero rostro de la Virgen.

Como la Biblia no describe su aspecto, los artistas de todo el mundo han hecho su propia interpretación. Y por supuesto también con las obras hispano-guaraníes del Museo de Arte Sacro que están basadas en estampas impresas en Flandes. Estos grabados en papel fueron la única fuente de inspiración en los primeros siglos de nuestro sencillo Paraguay.

Cada artista fue elaborando su propia interpretación de estos grabados, produciendo una síntesis única de influencias hispanas y guaraníes. Miles de grabados que abarcaban la rica iconografía de María circulaban produciendo obras de arte por toda América. Pero la Inmaculada Concepción fue la advocación preferida en el Barroco y la imagen de María más difundida por franciscanos y jesuitas.

La Virgen Mestiza del Museo es una Inmaculada. Una advocación que la identifica con una profecía del Apocalipsis: Una Mujer vestida de sol y coronada de estrellas que aparecerá sobre la medialuna y vencerá al dragón apocalíptico en el día final.