Muestra de pintura realista en homenaje a Independencia de Perú

joja-jovaipe

Este lunes quedó habilitada la muestra “Joja jováipe / En Paralelo II”, con exposición de artistas de Paraguay y Perú, en el Museo de Arte Sacro (Manuel Domínguez esq. Paraguarí). La exposición reúne a pintores del grupo Neo-Realistas, de pintores paraguayos, y la participación de los artistas peruanos Angel Surichaqui y Soledad Tomairo, en calidad de invitados. La muestra temporaria es organizada por la Embajada del Perú en Paraguay y la Fundación Nicolás Darío Latourrette Bo, como parte de las celebraciones por la Independencia del Perú. La misma podrá ser visitada desde este martes 17 hasta el sábado 28 de julio. El Museo de Arte Sacro se encuentra abierto de 09:00 a 18:00, con entradas a Gs. 25.000, donde también se encuentra la colección permanente del museo con 97 obras del periodo barroco-guaraní. Sobre los artistas La muestra forma parte de una serie de intercambios artísticos para difundir la pintura realista en el escenario del arte contemporáneo. Tuvo su primera edición en 2014, cuando los integrantes del grupo Neo-Realistas fueron invitados por Angel Surichaqui y Soledad Tomairo a exponer en la galería de la Universidad UNIFE de Lima y ahora se completa el círculo de intercambio con la exposición de las obras de los artistas peruanos en nuestro país. Desde el siglo XIX el realismo en la pintura ha mantenido su vigencia, incorporándose en los últimos años herramientas tecnológicas para su ejecución para que no se limite a una mera pericia técnica sino que sea una búsqueda de nuevas ideas/conceptos y un punto de partida para generar nuevas propuestas estéticas. En Paraguay han existido importantes exponentes de la pintura realista y hoy cinco artistas se han agrupado en torno a un mismo interés pictórico: lograr la revalorización del realismo contemporáneo paraguayo y universal. El grupo lleva el nombre de “Neo-Realistas” y lo integran: Sebastián Díaz, Eugenia Ortigoza, Yuki Hayashi, Emmanuel Fretes y Adriana Villagra cada uno con una visión única y particular, donde el oficio pictórico cumple un rol fundamental en la ejecución de sus creaciones.